CELULAS DE UN CÁNCER





Un grupo de investigadores de la Universidad de Stanford (EEUU) ha conseguido transformar células de un cáncer de la sangre en glóbulos blancos, precisamente los defensores de nuestro organismo.




El hallazgo se produjo de forma casual cuando Ravi Majeti y Scott McClellan, buscaban una forma de mantener vivas por más tiempo las células de un cáncer muy agresivo de uno de sus pacientes: las células B de la leucemia linfoblástica aguda, con una mutación del cromosoma Filadelfia.
Tras varios intentos para mantenerlas, los investigadores las expusieron a ciertas proteínas con secuencias de ADN, llamadas factores de transcripción, que transformaron a las células cancerosas. Su forma y tamaño cambió hasta asemejarse a los macrófagos, un tipo de glóbulos blancos o células del sistema inmune capaces de  digerir células cancerosas y patógenas.

Las células B de la leucemia son de cierta forma células progenitores que son obligadas a mantenerse en un estado inmaduro. Los investigadores la sacaron de este estado latente y las obligaron a madurar en glóbulos blancos.

Una vez identificada la cuasa -un coctel de proteínas que se pegan a determinadas secuencias de ADN-, los científicos observaron que las nuevas células, pese a conservar algunas características de sus padres cancerosos, no eran capaces de desencadenar la enfermedad.


Los invesntigadores buscan ahora un fármaco que replique el efecto observado en el laboratorio y puedan provocar la misma reacción en las células B de la leucemia.


Pulicado año 2016

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