¿QUÉ
ES LA MORINGA?
La Moringa es un
árbol completamente comestible, riquísimo desde el punto de vista nutricional y
beneficioso para la salud.
Antiguamente, el
árbol de moringa solía plantarse cerca de los cementerios para proteger las
tumbas de las hienas y sus semillas se utilizaban como amuletos en la brujería.
Podemos considerarlo algo así como una prueba de respeto de los hombres hacia
una planta considerada beneficiosa para la vida.
La moringa no es
milagrosa, pero sí muy interesante desde el punto de vista nutricional. Tanto
es así que su consumo está recomendado por la misma FAO. Hoy en Súmmum
descubrimos por qué y cómo introducir en nuestra dieta este superingrediente.
HISTORIA
La Moringa oleífera
es un árbol originario de la India que se cultiva en su mayoría en el Trópico.
Se trata de una planta generosa, pues todas sus partes son comestibles. Las
hojas se comen enteras, frescas o secas, o más bien molidas en polvo. Las
vainas también se comen frescas y cocidas. El aceite de semillas se emplea tano
en la cocina, como para hacer jabones y cosméticos, mientras lo que sobra de la
extracción del aceite de las semillas puede utilizarse como fertilizante.
También son comestibles la corteza, las nueces, los tubérculos, las raíces y
las flores. Con la pulpa de madera en la India se hace papel.
La moringa además se
emplea para purificar el agua potable. Aunque su verdadera riqueza se revela
sobre todo cuando nos fijamos en su perfil nutricional.
COMPONENTES
La moringa es rica
en:
- Vitamina A (es rica en betacaroteno, tiene cuatro veces más que las zanahorias)
- Vitaminas B y C (siete veces más que las naranjas)
- Vitamina E (es cuatro veces más rica en calcio que la leche)
- Potasio (tres veces más que los plátanos)
- Hierro (superior a la de las espinacas)
- Proteínas.
Tal como comenta la
nutricionista Carla Zaplana en su libro “Superfoofs”, lo realmente
extraordinario en la moringa y nada común en el resto de las plantas, es que
sus hojas contienen todos los aminoácidos esenciales. La moringa es un alimento
completo al que el Ayurveda, la medicina tradicional de la India, reconoce
también un valor terapéutico.
Dado el alto contenido en vitaminas, minerales,
ácidos grasas y aminoácidos, la moringa actúa positivamente sobre el sistema
inmunológico y ayuda a regenerar las mucosas, la piel, el cabello y las uñas.
En otras palabras, nos hace más sanos y más guapos. Se le reconocen propiedades
antibióticas: antiinflamatorias, hipocolesterolemias e hipoglucemias. Por
supuesto, también es antioxidante, es decir, combate el envejecimiento celular.
La moringa recibe el
nombre del “árbol de la vida”.
Por ABC – Alessia Cisternino (colaboradora)
Fotografía: Natural Ideas.

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