ISQUEMIA CEREBRAL
Por demedicina.com.
Fotografías: endovascular.es; sapiensmedicus.org; IctusAgredace; pantadelavida.org.; Taringal
Es
una de las afecciones más peligrosas y una
de las más complicadas de prevenir. También como conocida isquemia
cerebrovascular, viene dada cuando el suministro habitual de sangre que llega
al cerebro se ve interrumpido. Con ello, deja de llegar oxígeno y elementos
necesarios para su normal funcionamiento, provocando daños que pueden ser de
muy diversa índole.
A
la hora de analizar los daños causados por una isquemia cerebral, hay varios
factores que influyen. Desde la zona que se queda sin suministro, a la magnitud
del mismo, sobre todo, el tiempo que dura la isquemia cerebral. Con esto
parámetros, las consecuencias pueden ser desde daños permanentes a peligro de
muerte para el paciente.
SÍNTOMAS
Los
síntomas de una isquemia cerebral suele venir rápido y sin avisar. El más
reconocible es la vista borrosa que se da segundos antes del ataque. Además, lo
habitual es que tenga problemas para controlar el propio cuerpo, dificultada
para pronunciar palabras y rigidez en algunas zonas del cuerpo.
Se
conocen dos tipos: isquemia cerebral focal e isquemia cerebral global.
· Isquemia
cerebral focal: viene dada cuando un coagulo de sangre oprime un vaso cerebral
y el suministro de sangre queda reducido a una zona concreta del cerebro. En
ese caso lo habitual es que el daño afecte a esa única zona y suele venir dado
por una embolia o trombosis.
· Isquemia
cerebral global: es cuando el flujo del suministro al cerebro queda cortado por
completo o casi. Suele venir derivado de un infarto de miocardio que provoca un
problema grave de circulación. Si no se restaura el flujo normal en un periodo
corto de tiempo, las consecuencias pueden ser permanentes, incluso provocar la
muerte.
Algo
similar pasa con las lesiones producidas en el cerebro. Si nos damos un golpe
fuerte en la cabeza, cabe la posibilidad de una isquemia cerebral o de que
alguna vena de la zona se rompa, provocando una embolia en el flujo. Es más un
trauma de gravedad puede provocar coágulo de sangre y este, a su vez,
perjudicar al normal fluido de sangre.
La
sencilla ruptura de un vaso sanguíneo, puede terminar por convertirse en una
isquemia cerebral con daño permanente. Esto puede afectar al corazón. Cualquier
tipo de taquicardia, puede y casi seguro lo hará, interrumpir el envío de
oxígeno al cerebro.
La
hipotensión también es una causa de isquemia cerebral. Y es que la presión baja
de la sangre, también afecta a la llegada de oxígeno al organismo. De hecho una
mínima interrupción de la llegada de sangre al cerebro puede ser letal. Si se
acaba convirtiendo en una cascada isquémica, las células del cerebro se pudren
y al hacerlo, liberan toxinas que se cargan lo que hay alrededor.
Los
tumores, por su fisionomía, pueden llegar a comprimir de tal manera los vasos
sanguíneos, que llegan a cortar la circulación, en ocasiones por completo.
Por demedicina.com.
Fotografías: endovascular.es; sapiensmedicus.org; IctusAgredace; pantadelavida.org.; Taringal





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