SÍNDROME DE STEVENS JOHNSON
El síndrome de Stevens-Johnson es un trastorno grave y extraño de la piel y de las membranas mucosas. Por lo general, es una reacción a un medicamento o una infección. A menudo, comienza con síntomas similares a la influenza[1] seguidos por una erupción dolorosa de color rojo o morado que se expande y forma ampollas. Luego, la capa superior de la piel afectada se muere, se desprende y después se cura.
El síndrome de Stevens-Johnson es un trastorno grave y extraño de la piel y de las membranas mucosas. Por lo general, es una reacción a un medicamento o una infección. A menudo, comienza con síntomas similares a la influenza[1] seguidos por una erupción dolorosa de color rojo o morado que se expande y forma ampollas. Luego, la capa superior de la piel afectada se muere, se desprende y después se cura.
El Síndrome es una urgencia médica que usualmente requiere hospitalización. El tratamiento se centra en eliminar la causa preexistente, controlar los síntomas y minimizar las complicaciones a medida que la piel vuelve acrecer.
La recuperación luego del síndrome puede llevar de semanas a meses, dependiendo de la gravedad del trastorno. Si fue causado por un medicamento, tendrás que evitar tomar ese medicamento de manera permanente y otros estrechamente relacionados con él.
[1]
Influenza: También
conocida como la gripe, es una enfermedad respiratoria contagiosa provocada por
los virus de la influenza.
SÍNTOMAS
Los
signos y síntomas son los siguientes:
- Fiebre.
- Dolor en la piel generalizado sin causa aparente.
- Una erupción cutánea roja o morada que se extiende.
- Ampollas en la piel y en las membranas mucosas de la boca, nariz, ojos y genitales.
- Descamación de la piel unos días después de la formación de las ampollas.
- Dolor en la boca y en la garganta.
- Fiebre
- Fatiga.
- Tos.
- Ardor en los ojos.
CAUSAS INFECCIOSAS
Las
infecciones que pueden causar el síndrome son:
- Virus del herpes (herpes simple o herpes zóster)
- Neumonía.
- VIH.
- Hepatitis A.
FACTORES DE RIESGO
Infección por VIH: Entre las personas con VIH, la incidencia del síndrome es alrededor de 100
veces mayor que entre la población general.
Sistema inmunitario debilitado: Si tienes un sistema inmunitario debilitado, es
posible que presentes un mayor riesgo de padecer el síndrome, ya que puede
estar afectado por un trasplante de órgano, el VIH o sida, o enfermedades
autoinmunitarias.
Antecedentes del síndrome de Stevens-Johnson: Si tuviste una forma de esta enfermedad relacionada
con un medicamento, estás en riesgo de una reaparición si vuelves a usar ese
medicamento.
Antecedentes familiares del síndrome de
Stevens-Johnson: Si un familiar
directo tuvo el síndrome o una enfermedad relacionada llamada “necrólisis
epidérmica tóxica”, puedes ser más propenso a padecer el síndrome.
Gen HLA-B1502: Si
tienes un gen llamado “HLA-B1502”, es posible que presentes un mayor riesgo de
padecer el síndrome, en especial, si tomas ciertos medicamentos para las
convulsiones, la gota o una enfermedad mental. Las familias descendientes de
China, el sudeste de Asia o India son más propensas a portar este gen.
COMPLICACIONES
Infecciones secundaria en la piel (celulitis): La celulitis puede provocar complicaciones que ponen
en riesgo la vida, como el síndrome séptico.
Infeccione en la sangre (síndrome séptico): El síndrome séptico se produce cuando las bacterias de
una infección ingresan en el torrente sanguíneo y se propagan por el cuerpo. El
síndrome séptico es una enfermedad de evolución rápida, con peligro de muerte,
que puede causar choque e insuficiencia orgánica.
Problemas oculares: La erupción que provoca el síndrome puede producir una inflamación ocular.
En casos leves, puede causar irritación y sequedad en los ojos. En casos
graves, puede provocar un daño tisular extenso y cicatrices que producen
deterioro de la visión y, rara vez, ceguera.
Compromiso de los pulmones: La afección puede producir insuficiencia respiratoria
aguda.
Daño permanente en la piel: Cuando la piel vuelva a crecer después de padecer el
síndrome, podrá tener bultos y coloración anormales. Y es posible que tengas
cicatrices. Los problemas persistentes en la piel pueden hacer que se te caiga
el cabello, y que las uñas de las manos y los pies no crezcan con normalidad.
Por
Mayo Clinic
Fotografías: You Tube; glasseswomen.com

Comentarios
Publicar un comentario