¿SABÍAS EN QUÉ CONSISTE?


CANDIDIASIS INTESTINAL

El hongo cándida albicans está presente de forma natural en nuestro organismo y puede desarrollarse de manera excesiva por un desequilibrio entre la flora intestinal y el sistema inmune, originando un proceso infeccioso llamado candidiasis. En circunstancias normales la cándida reside en nuestro intestino y está controlada por la flora intestinal, pero cuando escapa del control de las defensas naturales, por ejemplo, por los antibióticos, se multiplica, pudiendo extenderse a diversas partes de nuestro cuerpo donde se desarrolla.

La candidiasis intestinal cursa con hinchazón, dolor abdominal, gases y otros trastornos digestivos. Además de  molestas, la candidiasis puede resultar peligrosa ya que en el ambiente donde se produce puede entrar en contacto con otras sustancias y bacterias propias del intestino y desencadenar una serie de efectos, como la reproducción de la candidiasis en otras zonas del cuerpo (genitales, boca o uñas). También puede empeorar otras enfermedades que padezca ya el paciente.

Nuestra experiencia de más de 30 años nos dice que la duración de un tratamiento está entre los tres meses, como mínimo, hasta los seis meses, como máximo. Lo importante es que médico y paciente vayan juntos en el seguimiento del tratamiento y, si se hace bien, la candidiasis se cura.

CÁNDIDA ALBICANS EN EL INTESTINO

La candidiasis crónica intestinal es una enfermedad muy frecuente y mal diagnosticada. Se presenta con síntomas de pesadez, hinchazón, gases, cansancio o jaqueca y puede extenderse a los genitales la faringe o la boca.

La cándida albicans es un género de hongos unicelulares también denominados levaduras que viven habitualmente dentro de nuestro sistema digestivo. Un equilibrio saludable de las bacterias benéficas en el intestino, ayuda a mantenernos saludables. Nuestra flora intestinal impide el crecimiento de este hongo pero cuando se altera, desencadena la infección.

SÍNTOMAS DE LA CANDIDIASIS INTESTINAL

La sintomatología de la candidiasis es variada: los gases intestinales, diarreas o estreñimiento, heces irregulares y con fuerte olor, son frecuentes, así como las molestias digestivas como la hinchazón o los dolores abdominales. La candidiasis aparece de forma especial en dietas ricas en alimentos con levaduras, como el pan o la bollería, y en fermentados. Además puede producir picor alrededor del ano y/o en diversas partes del cuerpo y desencadenar alergias inhalatorias o cutáneas, incluso asma. Así mismo puede dar lugar a cansancio, sudores nocturnos, pedida de memoria y concentración, incluso bajones emocionales, alteraciones del comportamiento, o irritabilidad sin motivo.

Las personas que la padecen pueden sentir avidez por los dulces, la cerveza o el pan, así como presentar un acné rebelde al tratamiento o ver cómo algunas enfermedades autoinmunes no evolucionan favorablemente a la terapia prescrita. En el caso de los niños puede derivar en déficit de atención, intranquilidad o comportamiento irritable.

Por Biosalud-Clínica Internacional Medicina Biológica
Fotografías: Tua Saúde; AEHC; Remedios Naturales; Scotty Wright.


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